sábado, 19 de diciembre de 2015

Discurso Encuentro de Cierre de Año de las Cuatro Cadenas


Los presidentes de las Cuatro Cadenas de Valor. David Hughes (Argentrigo), Luis Arias (Asagir), Aníbal Ivancich (MAIZAR) y Rodolfo Rossi (ACSoja).

En nombre de las 4 cadenas de valor ACSOJA, ARGENTRIGO, ASAGIR y MAIZAR tengo el honor de darles la bienvenida a nuestro encuentro de fin de año.

El país se encuentra en un punto de inflexión.

Una nueva etapa comienza.

Esperamos revertir lo que se hizo mal y dar nuevo impulso a aquellas cosas que funcionaron bien.

El sector agroindustrial tiene por delante un rol central en este proceso que llena de esperanza a todos los que trabajan, invierten y creen en la Argentina.

El resultado de las elecciones conlleva un cambio anímico positivo y la visualización de un mejor ambiente político y económico.

El cambio institucional que se producirá en los próximos días ofrece una oportunidad que no podemos ni queremos desaprovechar.

En los últimos años el sector fue continuamente discriminado y su agenda de crecimiento dejada de lado.

Se abusó del empleo de políticas públicas que buscaban satisfacer objetivos de cortísimo plazo, desincentivando las inversiones claves para la generación de valor agregado e imposibilitando un desarrollo equilibrado.

En múltiples oportunidades aconsejamos y propusimos, infructuosamente, medidas para que la fuerza productiva pueda ser utilizada en su máxima expresión y así dar nuestra mayor contribución al desarrollo de la Argentina.

Las consecuencias de las políticas que se llevaron a cabo están a la vista.

El área sembrada ha disminuido, se ha demorado la incorporación de nuevas tecnologías, el recurso suelo se ha deteriorado, no se han podido llevar a cabo técnicas y procesos eficientes, se han perdido empleos, hay una alta capacidad ociosa de nuestra agroindustria y numerosas empresas y productores han ido a la quiebra. Tendremos que recorrer un nuevo camino para hacer las cosas mejor desde el punto de v ista social, ambiental y económico.

El sector agroindustrial argentino se caracteriza por su alto dinamismo, por poseer fortalezas productivas y comerciales, un alto potencial para generar innovaciones y adaptarse a los cambios.

Todo ello apoyado en una sólida institucionalidad privada y pública, que cuenta con más de un siglo y medio de experiencia exitosa de funcionamiento.

Esta casa que hoy nos aloja, la Bolsa de Cereales, es el más claro ejemplo de esto.

Por eso, desde las Cadenas de Valor queremos promover un ámbito de diálogo constructivo entre las principales instituciones y empresas del sector agroindustrial, con una mirada de largo plazo, que nos permita mejorar la situación de las cadenas en general y de las empresas y trabajadores en particular.

Todo esto sin perder de vista la concreción de nuevosy ambiciosos proyectos.

Nos ponemos a disposición para colaborar, para buscar acuerdos sobre los principales temas que hacen al desarrollo del país y del sector agroindustrial y para llevar adelante las acciones necesarias que posibiliten un verdadero salto productivo.

Estamos comprometidos con la producción y comercialización sustentable de alimentos sanos, inocuos y de calidad, cuidando la salud del trabajador rural, de su familia y de la sociedad en su conjunto.

Hemos hecho grandes avances en la concientización para el uso de Buenas Prácticas Agrícolas.

Queremos un suelo fértil, agua y aire limpios y seguimos trabajando en ello desde las Cadenas, en conjunto con otras instituciones, empresas y organismos públicos.

Pero es necesario establecer nuevos consensos e incluso legislar sobre temas claves que involucran a toda la sociedad, como las normas para el uso del suelo, aplicaciones de fitosanitarios en áreas periurbanas, el manejo de envases y los residuos de insecticidas en granos.

Esta última, una problemática que está provocando inconvenientes comerciales en varios de nuestros productos exportados.

También es indispensable establecer un criterio único, consensuado, actualizado y equilibrado que resguarde la inversión tecnológica en semillas, respete la propiedad intelectual y fomente nuevas inversiones haciendo posible además que todos los productores y consumidores argentinos puedan verse beneficiados por los avances de la ciencia.

Estamos convencidos de que parte del éxito de esta nueva etapa depende del abordaje responsable y estratégico que los poderes del Estado hagan de la actividad agroindustrial. Necesitamos que el Estado recupere su rol constructivo para con los temas de las Cadenas Agroindustriales.

Somos socios en el proyecto de hacer crecer al país.

La amplia distribución geográfica de nuestra actividad nos da la capacidad de generar nuevas fuentes de trabajo en distintas regiones del país.

Esto, sumado a nuestra capacidad de generar divisas e inversiones, nos hace motor de crecimiento.

Sabemos que la nueva etapa transitará una coyuntura económica internacional menos amigable que la que tuvimos en los últimos años.

El llamado “viento a favor” amainó. La oportunidad que brindó la suba impactante de los precios de las materias primas se desaprovechó.

Hoy esos precios son el pasado y enfrentamos una realidad más parecida a los años previos a aquel 2007, cuando comenzaron las discriminaciones en contra del agro, con el falaz argumento de transferir excedente agrario a otros sectores, empleando las políticas más desacertadas, las que fueron permanentemente cuestionadas desde este atril al mismo tiempo que se propusieron soluciones a dichas distorsiones.

El cambio es posible, y para ello consideramos prioritario la implementación de políticas activas y permanentes a los efectos de impulsar el desarrollo sustentable y sostenible de las Cadenas de Valor.

Para lograr estos objetivos, debemos hacer hincapié en la incorporación de tecnología, en el aumento de la eficiencia en la utilización de insumos, en el incremento de la productividad, en la agregación de valor y en la diferenciación de productos, con todo el futuro que hoy nos presenta la bioeconomía.

En este sentido valoramos la contribución que les cabe, al MinCyT, al INTA, al CONICET, las universidades, y a todos aquellos organismos con actividad en Ciencia y Tecnología.

Para lograr el desarrollo del agro y sus industrias se requieren, fundamentalmente, reglas de juego claras, otorgando previsibilidad y seguridad jurídica, con el objetivo de promover la inversión y el crecimiento, estabilidad macroeconómica y monetaria, equilibrio y federalismo fiscal, y adecuadas políticas cambiarias, son indispensables.

El Estado no debe asfixiar a la actividad privada imponiéndole distorsiones de precios relativos o trasladándole sobrecostos de una estructura pública ineficiente o innecesaria a través de una alta carga fiscal.

Por ello es necesario eliminar las restricciones al comercio y reducir la presión fiscal, que generan ineficiencia en la asignación de los recursos y desincentivos a la producción de bienes y servicios.

Celebramos la decisión de eliminar ROEs y Derechos de Exportación, como así también, aunque insuficiente, principalmente para aquellas zonas distantes de los puertos, la reducción anual del 5 % para soja hasta llegar a cero.

El país se encuentra en una situación crítica de divisas y nuestras Cadenas de Valor cuentan con un potencial exportador enorme como para regenerarlas en un corto plazo.

La Argentina necesita mejorar su competitividad y re-insertarse en los mercados internacionales.

Es fundamental para lograrlo la participación activa de embajadas y agregadurías argentinas y promover una mayor integración al mundo.

Tenemos varios ejemplos exitosos de otros países en los que hubo una eficiente asociación público privada para el desarrollo y la conquista de nuevos mercados, en particular para productos procesados.

En este sentido debemos trabajar en una agenda internacional, que facilite y sustente el acceso a los mercados, incluyendo negociaciones que involucren organismos genéticamente modificados, nuevas técnicas de mejora genética, mínimos niveles de residuos, impuestos a la importación de nuestros productos y la aplicación de derechos compensatorios en el caso del biodiesel.

Junto con Brasil, Paraguay y Uruguay somos los principales exportadores netos de alimentos del mundo y no estamos actuando en conjunto en las negociaciones internacionales.

Creemos que es indispensable relanzar el Mercosur con este nuevo objetivo.

Las cuatro Cadenas estamos integrando el Grupo de Países Productores del Sur (GPS) junto a otras entidades del sector privado de los cuatro países para lograr una integración en políticas sanitarias, de infraestructura y en todas aquellas acciones que nos permitan concretar estas metas.

Ofrecemos los trabajos realizados y toda la colaboración para que este desafío pueda alcanzarse cuanto antes y podamos ver que el Mercosur cumpla con sus objetivos fundacionales.

Además, y con el ánimo de interactuar con el mundo, participamos en la ISGA, la Alianza Internacional de Productores de Soja, Maizall, la Alianza Internacional del Maíz y en la ISA, Asociación Internacional de Girasol.

Se debe promover el uso de los mercados institucionalizados de derivados como los futuros y opciones, los cuales constituyen la mejor y más eficiente forma de protección ante las variaciones de precios, a la vez que proveen una herramienta de cobertura a los agentes que intervienen en ellos.

Además, industrializando granos y oleaginosos logramos pasar de una casi total dependencia de pocos o únicos destinos a una gran diversificación de mercados.

Argentina debe invertir en infraestructura vial para poder afrontar la creciente demanda, local y mundial, de manera eficiente. Por otro lado, hace falta invertir en la red ferroviaria ya que es fundamental para el desarrollo de las zonas más alejadas de los puertos.

También es menester mejorar la hidrovía Paraná-Paraguay-Río Uruguay ya que permitiría mayores volúmenes trasportados por barcazas, ahorrando fletes y facilitando la integración regional.

Es indispensable diseñar un adecuado decreto reglamentario para la Ley de Ferrocarriles Argentinos promulgada en el 2015 y que permite el acceso abierto por primera vez en Argentina.

Para ser el “supermercado del mundo” debemos promover el uso de energías renovables, el desarrollo sustentable, y el cuidado de los recursos naturales.

Confiamos en que el nuevo Gobierno actuará usando “faros largos”, buscando el interés común, reservando al presupuesto público la tarea de promover una infraestructura más eficiente y una deseable equidad social con pobreza cero.

Sólo así será posible que, teniendo capacidad para producir importantes excedentes exportables de alimentos, no suframos la vergüenza de la pobreza, la desnutrición infantil y el hambre que todavía nos humilla, en una Nación que dispone de tantos recursos pero que no ha encontrado el modo eficiente de organizarlos.

Pedimos que nos ayuden a recuperar nuestra capacidad para trabajar con el mayor esfuerzo y desplegar nuestro potencial inversor, en la recuperación de la economía argentina y su desarrollo social y humano, entendiendo que ello implica el fortalecimiento de nuestras instituciones y el crecimiento de las empresas que hacen su aporte genuino a la economía nacional y mundial.

Son nuevos tiempos. Confiamos en la capacidad de los argentinos para unirnos y concretar el ideal de país que -estamos seguros- todos tenemos en el corazón. Un país que crezca en forma sustentable, con justicia, con inclusión, sin hambre y con capacidad para cumplir los sueños de todos.

Como Cadenas de Valor que integran a los principales actores de la producción, la industria, los insumos, la ciencia, la tecnología y el comercio agrícola de la Argentina tenemos el desafío de encontrar los equilibrios que nos permitan seguir aumentando nuestro capital social y reiteramos nuestra oferta de colaboración a las nuevas autoridades, a las que recibimos con el compromiso de trabajar siempre por el bien de la Patria.

Queremos dejar cerrada una etapa de demandas insatisfechas y bajo crecimiento relativo de acuerdo a nuestro potencial, estigmatizada como la “crisis campo-gobierno”, para inaugurar entre todos una etapa superadora, basada en el consenso, la sinergia, el diálogo, el trabajo y la paz.

Convocamos para esta tarea a todos y a cada uno de los actores de cada eslabón de nuestras cuatro Cadenas de Valor.

Allí, en cada punto del país, donde la agricultura constituye una importante actividad, donde la comunidad observa ansiosa la evolución de la actividad productiva, sus miembros confían en que, iniciada una nueva etapa, los servicios y la producción, comercialización e industrialización de nuestros productos, derramen sobre ellos, riqueza y consecuentemente el bienestar que merecen.

Sinceramente esperamos que, en la reunión anual de las cuatro Cadenas, en 2019, podamos felicitarnos autoridades y todos los eslabones de las Cadenas aquí presentes, por el éxito de cuatro años de logros conjuntos y proponernos nuevas y más ambiciosas metas.



viernes, 16 de octubre de 2015

Día Mundial de la Alimentación: generar impulso para acabar con el hambre

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La celebración en Expo Milán pide mayor protección social y sistemas alimentarios más equitativos

16 de octubre de 2015, Roma - Diversas figuras clave en la lucha mundial contra el hambre se reunieron hoy en la Expo de Milán para celebrar el Día Mundial de la Alimentación -que coincide con el 70 aniversario de la fundación de la FAO- e instaron a intensificar los esfuerzos para erradicar el hambre y mejorar la forma en que producimos y consumimos los alimentos.

El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, agradeció a los agricultores, pescadores, silvicultores y otros trabajadores de los sectores alimentario y agrícola en el mundo su contribución al "increíble logro" de haber incrementado la producción de alimentos para todos, a pesar de que la población mundial se ha triplicado desde 1945.

 Con cerca de 800 millones de personas que aún sufren subalimentación, nos enfrentamos a dos grandes desafíos, afirmó ante los dignatarios reunidos -entre ellos el Presidente de Italia, Sergio Mattarella, el de Eslovenia Borut Pahor, y la Reina Letizia de España, Embajadora especial de la FAO para la nutrición.


 "En primer lugar, tenemos que convertir rápidamente la mayor disponibilidad de alimentos en una mejor nutrición para todos. En segundo lugar, debemos acelerar la transición de la producción y consumo de alimentos hacia sistemas verdaderamente sostenibles", señaló Graziano da Silva.

 "Una buena alimentación -añadió- es una de las mejores fuentes de crecimiento económico y contribuye a la paz y la estabilidad".

 Refiriéndose al tema del Día Mundial de la Alimentación de este año La protección social y la agricultura: romper el ciclo de la pobreza rural, aseguró que "la producción y el crecimiento económico no resuelven por sí solos el problema, si las personas que pasan hambre continúan excluidas. India, Brasil, Etiopía y otros países nos demuestran que empoderar a las personas muy pobres para que compren alimentos puede ser una vía asequible para erradicar el hambre".


ANUNCIO DMA 2015


 "Los países industrializados hicieron lo mismo para acabar con el hambre generalizada tras la Segunda Guerra Mundial", subrayó. "El programa de cartillas alimentarias en los Estados Unidos de América es uno de los mejores ejemplos".

 La protección social permite que las personas que pasan hambre se "empoderen para escapar de ella con su propio esfuerzo, y lleven una vida digna y productiva", según el responsable de la FAO.

 "Más que falta de alimentos, el hambre es una terrible injusticia", afirmó por su parte el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en su discurso. "Estamos aquí para crear un movimiento global para erradicar el hambre. Tenemos que forjar nuevas alianzas y concebir mejores formas de trabajar".

 El Secretario General de la ONU hizo hincapié en la magnitud de las pérdidas y el desperdicio de alimentos, estimados en un tercio del total de los producidos a nivel mundial. "Todo el mundo sabe que el desperdicio es una vergüenza", dijo.


  El Papa elogia la labor de la FAO sobre la protección social

 En un mensaje el Papa Francisco afirmó que el hambre se debe por una parte a un "reparto injusto de los frutos de la tierra" y también a un desarrollo agrícola inadecuado, motivando que el mandato de la FAO sea más urgente que nunca.

 El Pontífice advirtió que los nobles ideales no serán suficientes, ya que los repartos injustos generan violencia de una forma u otra.

"Tal vez la verdadera pregunta -afirmó- es si aún resulta posible concebir una sociedad en la que los recursos están en manos de unos pocos, mientras que los menos favorecidos se ven obligados a conformarse únicamente con las migajas".

 Las ayudas a los ingresos básicos pueden aumentar la resiliencia de las personas más vulnerables y permitirles hacer un mejor uso de sus escasos recursos, lo que a su vez puede posibilitar que todo el mundo entienda el "verdadero significado de la utilización sostenible de los recursos naturales", concluyó el Papa.

 

 Acción conjunta y compromisos personales

 "Los alimentos y el agua son el lenguaje universal de los seres humanos", indicó Sergio Mattarella, Presidente de Italia -que alberga la sede de la FAO desde 1951-, en su discurso inaugural del Día Mundial de la Alimentación.

 "Alimentar al planeta es esencial para la paz", afirmó Mattarella. "Solamente la acción conjunta puede garantizar la seguridad alimentaria y la utilización sostenible de los recursos naturales. La acción unilateral no da buenos resultados".


 En el evento de hoy participaron también como ponentes los Ministros de Asuntos Exteriores y Agricultura de Italia, el Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) Kanayo F. Nwanze, la Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) Ertharin Cousin y el alcalde de Milán, Giuliano Pisapia.

 Alcanzar los nuevos objetivos de desarrollo sostenible -y convertirse en la Generación Hambre Cero- depende en última instancia de todos, y no solamente de los gobiernos, afirmó Graziano da Silva al elogiar la Carta de Milán y la temática de la Expo de Milán, centrada en la alimentación.


 Los ciudadanos pueden celebrar el Día Mundial de la Alimentación asumiendo "compromisos personales como, por ejemplo, comer sano, reducir el desperdicio de alimentos y ayudar a los demás", concluyó el Director General de la FAO.

fao.org


viernes, 29 de mayo de 2015

Alimentos saludables con impronta incaica y oriental

Quinoa

Investigadores del Consejo buscan fomentar la presencia de quínua, cañihua y algas en las comidas. Fotos quínua: gentileza de Franco Villagra.

Desde Córdoba intentan revalorizar cultivos usados por los pueblos originarios de Latinoamérica para enriquecer los alimentos tradicionales, mientras que en Puerto Madryn, provincia de Chubut, buscan resignificar y utilizar provechosamente un alga invasora.

La mesa precolombina

La quínua -Chenopodium quínoa- y la cañihua -Chenopodium pallidicaule- son semillas de dos plantas catalogadas dentro de los pseudo-cereales.

Datan de 5 mil años antes de Cristo y pueden subsistir en los más diversos climas, suelos y alturas.

Fueron la base alimenticia de las culturas incaicas y “si bien circulan muchas creencias populares en torno a sus propiedades nutricionales, no había investigaciones científicas actuales”, explica María Eugenia Steffolani, investigadora asistente del CONICET en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos Córdoba (ICYTAC, CONICET-UNC).

A partir de la conquista, la hegemonía de los consumos europeos fue reemplazando estos cultivos y desplazándolos a favor del trigo. Es por esto que en el presente la quínua y la cañihua sólo se producen a muy pequeña escala en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el norte de Chile y Argentina.

Cultivos de quinua

Los productos de panificación y pastelería en base a harina de trigo son aceptados por los consumidores debido en gran parte a la esponjosidad que se obtiene a partir de las proteínas del gluten.

Si bien las harinas –es decir la molienda- de quínua y cañihua no consiguen estas características tan buscadas, sí poseen un alto valor nutricional.

Entonces, uno de los puntos de la investigación conducida por Steffolani busca combinarlas a fin de incrementar el valor nutricional de productos a base de cereales.

El primer paso fue caracterizar físico-químicamente las propiedades de las harinas de estas semillas.

Por un lado determinaron que son ricas en proteínas, fibras, minerales y vitaminas.

Además se estudió el almidón de estas moliendas y se determinó que “tiene buenas propiedades espesantes, de viscosidad y retención de agua, por lo que podría emplearse como aditivo alternativo, aunque no alcance los parámetros alcanzados por el almidón de trigo en estos puntos”, agrega la investigadora.

Por otro lado estudió sus proteínas. “La quínua tiene alrededor del 14 por ciento de proteínas –poco más que el trigo- y la cañihua un 18.

Esto es interesante desde por el punto de vista del consumo directo de harinas o semillas, pero también por la posibilidad de emplear aislados proteicos de quínua o cañihua como agregado en otros alimentos”, explica la científica.

También comprobaron que estas semillas tienen una composición de aminoácidos esenciales muy completa y que, en particular, dos variedades estudiadas de quínua son tan nutritivas en este punto como la leche y el huevo para niños en edad escolar.

Además no poseen aminoácidos limitantes, es decir que sus proteínas incluyen todos los aminoácidos esenciales –o sea aquellos que el organismo no puede producir- en cantidades suficientes para esa etapa del desarrollo, según lo estipulado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

Como un segundo paso se propuso incorporar estos cultivos en alimentos.

Por un lado, desarrollaron galletas sustituyendo el 15 y el 25 por ciento de harina de trigo por harina de alguna de estas semillas.

“Así logramos aumentar la cantidad de proteínas y de fibra dietaria -principalmente con cañihua-, manteniendo la calidad tecnológica”, cuenta la investigadora.

Por otra parte, se elaboraron barritas de cereales light, reemplazando en una formulación clásica el arroz crocante por semillas de quínua.

“Probamos con 5, 10 y 15 por ciento del total de la barrita.

Realizamos un análisis sensorial y ni con el porcentaje más alto la aceptabilidad se redujo, manteniéndose prácticamente igual que la que no tenía quínua”, comenta Steffolani.

Se mejoró la cantidad de proteínas y de fibra de las barras de cereal.

Además, presentaron una menor digestibilidad de almidón lo que llevaría a un aumento más lento de glucosa en sangre luego de su consumo, característica fundamental de los alimentos aptos para pacientes con diabetes tipo II.

Al no poseer gluten también pueden ser consumidas por celíacos.

Finalmente se comprobó que pueden ser producidas comercialmente y a gran escala.


La mesa oriental

Undaria pinnatifida viajó de intrusa en un barco coreano hace más de veinte años y hoy tiñe de verde grandes extensiones de la costa patagónica.

Es un alga invasora y ha causado más de un dolor de cabeza a autoridades, pescadores y buzos.

Modifica el ecosistema, afecta a otras algas y obstruye las entradas a las cuevas del salmón; su dispersión y la cobertura del fondo marino además perjudican la práctica de buceo y el olor que desprende al pudrirse en la costa afecta sensiblemente al turismo.


En el abanico de soluciones posibles, Fernando Dellatorre, investigador asistente del CONICET en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), propone aprovecharla como producto comestible.

El científico es productor de Wakame, un alimento típicamente oriental a base del alga Undaria que aporta una gran cantidad de beneficios nutricionales a la dieta de las personas.

“Si bien en Argentina no se acostumbra a cocinar alimentos a base de algas, creemos que empieza a existir en nuestro país una tendencia hacia el consumo saludable”, explica.

Dellatorre asegura además que las propiedades del alga resultan favorables para múltiples emprendimientos.

“Se utiliza como suplemento para comida balanceada de diferentes especies, principalmente de cerdo y aves de corral y para suplementación nutricional humana, para lo cual se fabrican harinas de alga muy bien procesadas para incluirlas en comprimidos”.

En cuanto a su producción como alimento, el Wakame aporta a la dieta, vitaminas A y B y minerales como yodo, calcio, potasio y magnesio.

Pero lo que impulsa al científico para la fabricación son las condiciones que imprime la ciudad de Puerto Madryn en cuanto a gran la disponibilidad de la materia prima, que garantiza un producto orgánico, sano y de fabricación nacional, y la existencia de una mano de obra con experiencia para la recolección de recursos bentónicos.

“Estas características locales posibilitaron el desarrollo junto a otros colegas de una pequeña empresa que ofrece durante todo el año un producto de calidad que se cosecha durante tres meses y se almacena y distribuye durante los nueve meses siguientes”, comenta.

conicet.gov.ar



domingo, 15 de marzo de 2015

Estudian la contaminación de los alimentos

Estudian la contaminación de los alimentos

Un proyecto de investigación apunta a lograr alimentos de mayor calidad y concientizar a la sociedad sobre los hongos que afectan los granos en la etapa de almacenamiento.

El equipo de profesionales evalúa las condiciones actuales de manejo post-cosecha de granos y su efecto sobre el desarrollo de hongos y producción de micotoxinas.

Investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) analizan la calidad de los alimentos en lo que respecta a la contaminación.

“Los hongos que afectan los granos en la etapa de almacenamiento son los que crecen con valores mínimos de actividad de agua. Existen cerca de 80 mil especies de hongos”, contó a Argentina Investiga la investigadora Lucía Bulacio.

El proyecto de investigación es desarrollado en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR por un equipo de docentes investigadores que decidieron dedicarse a este tema, por un lado, ante la necesidad de encontrar el origen de ciertas enfermedades en animales alimentados con alimentos balanceados y, por otro, a partir de la observación de que en temporadas lluviosas los cereales y oleaginosas se contaminaban.

“Conocer el riesgo al que, como población con altos porcentajes de alimentos de este origen, estábamos expuestos motivó nuestro trabajo”, analizó la investigadora.

“Sabemos que, en la actualidad, el almacenamiento de granos se realiza en silos verticales y en silos bolsa, ya que la capacidad de los primeros muchas veces no es suficiente para la magnitud de las cosechas actuales”, puntualizó Bulacio.

Según la investigadora, los alimentos se pueden contaminar en cualquier momento y esta contaminación puede alcanzar tanto a los lácteos, como a los cereales y a los alimentos balanceados para animales, entre otros.

“Como estamos hablando de hongos, si tenemos un año lluvioso no podemos poner los granos a secar eternamente y ya en el campo vas a tener granos contaminados porque quedan húmedos”, explicó.

Y agregó: “En el acopio es más complicado, los silos bolsas pueden romperse y favorecer la contaminación de los granos”.

Sin embargo, según aclaró, pueden usarse tecnologías para el almacenamiento y el procesamiento y tratar, de esa manera, de minimizar la contaminación.

“Lo que es fundamental acá es no usar granos contaminados para alimentos, ni para las personas, ni para los animales”, aseguró la investigadora.

Los efectos de esta contaminación en el cuerpo humano son muchas veces acumulativos y dependen de la cantidad de toxinas que se ingieran.

Puede ocasionar desde una gran intoxicación, algunas toxinas son cancerígenas, de toxicidad a nivel renal, hepatotóxicas, o de inmunosupresión, es decir, disminución de las defensas.

“El consumo de productos con alta concentración de tóxicos puede dar lugar a una intoxicación aguda, según los efectos de la dosis y del tiempo, ya que si la exposición persiste el efecto será crónico”, agregó Bulacio.

El estudio se realizó a través del aislamiento de hongos a partir de 60 muestras de granos almacenados en silos tradicionales verticales, y 30 de silos bolsa.

En todos los casos, las muestras se colocaron en bolsas de polietileno, se rotularon y se mantuvieron refrigeradas (2-8º C) hasta el momento de los ensayos.

“De los resultados obtenidos se observa que los hongos proliferan en silos bolsa de forma superior a la detectada en silos tradicionales.

La conservación de granos en bolsas plásticas ha sido y es una importante alternativa para la agricultura, ya que brinda una herramienta sencilla, práctica y de bajo costo, pero debe monitorearse la presencia de micotoxinas, de ahí la importancia del control de los granos durante esta etapa”, precisó la científica.

La importancia de esta investigación reside en la posibilidad de lograr alimentos de mayor calidad y concientizar a la sociedad sobre esta temática.

“A nivel de consumidor recomendamos que si se consumen productos a granel sea en un lugar de confianza, que sepan dónde compra el vendedor, el lugar que vende productos sueltos, que tenga buenos proveedores.

En cuanto a los alimentos de las góndolas de los supermercados, pedimos que se fijen que no estén vencidos, que no estén rotos los envases, que no esté en lugares húmedos”, resumió Bulacio.

Y, por otra parte, en cuanto a los productores, se refirió a la importancia de la ética, “qué alimentos usan, y tratar de disminuir los riesgos ya que, por ejemplo, en un año húmedo la contaminación es muy probable”.

Integran el equipo de trabajo, junto a Lucía Bulacio, la docente Clara López, Secretaria de Ciencia y Tecnología de la UNR; y los docentes Rubén D’Espósito, Laura Ramos y Silvana Ramadán.
Silvana Di Stéfano
sdistefa@unr.edu.ar
Silvana Di Stefano
Secretaría de Comunicación y Medios - Dirección de Prensa
Universidad Nacional de Rosario

argentinainvestiga.edu.ar