sábado, 17 de agosto de 2019

Maíz - 3 nuevos eventos biotecnológicos se aprobaron


Se aprobaron 3 nuevos eventos biotecnológicos en maíz

Con ellos se completa la autorización de siete eventos biotecnológicos hasta en el 2019.

También recientemente se actualizó el marco regulatorio argentino en biotecnología agropecuaria, considerado el más completo y ágil a nivel internacional.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca anuncia la autorización de tres nuevos eventos biotecnológicos en maíz. 

Se oficializaron hoy a través de las Resoluciones N°59/19, N°60/19 y N°61/19 de la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía, y se refieren a maíces genéticamente modificados que brindan protección contra insectos plaga lepidópteros y coleópteros.

Asimismo, estas variedades combinan tolerancia a diversos productos fitosanitarios, lo cual facilita la rotación en el uso de principios activos.

Al respecto, el ministro Luis Miguel Etchevehere recordó que "en el congreso de AAPRESID adelantamos que pronto íbamos a tener novedades sobre biotecnología y estamos cumpliendo.

Además de estas aprobaciones, que no serán las últimas del año, hemos renovado totalmente el marco regulatorio en biotecnología.

Con nuestra CONABIA simplificamos enormemente los requisitos para la comercialización de los "eventos apilados" y así combinar más rápidamente las tecnologías que estaban disponibles por separado".

"No le tememos al avance tecnológico, lo defendemos y apoyamos.

Tenemos la firme posición de defender la biotecnología para alimentar al mundo.

Y todo esto sin ideologías sino basados en la ciencia.

Hemos dejado de titubear como país e incorporar las últimas innovaciones como la edición génica", remarcó el Ministro.

En relación a la actualización del marco regulatorio en biotecnología, las Resoluciones N°36/2019 y N°44/2019 de la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía ya pueden consultarse en el Boletín Oficial.

En este sentido, el secretario de Alimentos y Bioeconomía, Andrés Murchison, explicó que "resultarán esenciales para realizar cualquier tipo de actividad con cultivos genéticamente modificados, y con ellas se completa un paquete de regulaciones que actualizaron y simplificaron toda la normativa en biotecnología".

Durante los últimos dos años, también se mejoró la normativa aplicable a microorganismos y animales genéticamente modificados, habilitando el desarrollo y comercialización de productos basados en nuevas especies y para usos agroindustriales innovadores, lo cual no estaba contemplado por la normativa preexistente.

La última renovación integral del marco regulatorio se registró en el año 2011.



Al respecto, el director de Biotecnología, Martín Lema, profundizó estos conceptos detallando que "la actualización abarca nuevas tecnologías incluyendo la edición génica, la simplificación basada en criterios de familiaridad, el perfeccionamiento de la armonización con instrumentos internacionales y en particular con el Protocolo de Cartagena de Seguridad de la Biotecnología".

Lema señaló que "se han aplicado las políticas de simplificación y desburocratización impulsadas por el Estado Nacional, por ejemplo en la implementación de pautas de gobierno electrónico y el sistema de trámites a distancia (TAD), como así también en la aplicación de los principios de buena fe y de silencio a favor del administrado.

En este caso, cabe destacar que con sólo dos normas se han reemplazado otras ocho que fueron derogadas, la más antigua de las cuales databa del año 1997".

En consecuencia, Argentina actualmente posee el marco regulatorio en biotecnología agropecuaria más actualizado, confiable y ágil a nivel internacional. 

Ello, sumado a la reciente renovación de la CONABIA como Centro de Referencia FAO en Bioseguridad, le proporciona al país una importante ventaja comparativa para el desarrollo y radicación de emprendimientos biotecnológicos.

Se destaca que, a pesar de ser reciente, la acumulación de actualizaciones parciales efectuadas en la normativa durante los últimos tres años ya está teniendo un efecto apreciable, tanto en la actividad emprendedora y empresarial nacional, como así también en el desembarco de nuevas biotecnologías del exterior llevadas de la mano por socios locales especializados.

Ha aumentado el surgimiento de productos para distintas cadenas productivas y los oferentes de tecnología abarcan tanto grandes empresas como pymes e institutos de investigación.

MAGyP

jueves, 24 de noviembre de 2016

Una breve historia de la genética cervecera


El equipo del IPATEC. 
Foto: gentileza investigador.

Investigadores del CONICET reconstruyeron cómo fue la evolución genética de las levaduras usadas para la producción cervecera y el surgimiento de nuevas variedades.

La cerveza es una de las bebidas alcohólicas más antiguas y una de las más consumidas en la actualidad a nivel mundial.

Hecha en base a la fermentación de los azucares del almidón presentes en granos de cereal -principalmente cebada malteada- existen múltiples variedades que se adecuan a los diversas preferencias de los consumidores.

Estas variedades se dividen fundamentalmente en dos grandes grupos en base a las condiciones de fermentación (alta o baja temperatura) y a las levaduras –hongos microscópicos unicelulares- utilizadas para tal fin: las ale y las lager.

Las ale son fermentadas por distintas cepas de la especie Saccharomyces cerevisiae a temperatura relativamente alta (entre 18 y 25 grados), mientras la lager lo son por cepas de Saccharomyces pastorianus a temperaturas más bajas (entre 5 y 15 grados).

Diego Libkind, actualmente director del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC, CONICET-UNCOMA), investigador independiente del CONICET y profesor de la Universidad Nacional del Comahue en Bariloche, en cooperación con científicos de la Universidad Nova de Lisboa (Portugal) y del centro científico en producción cervecera y calidad alimenticia, Instituto Weihenstephan de Alemania –centro de investigación que provee de levaduras a la industria cervecera de todo el mundo-, participó de un estudio en el que se secuenció completamente el genoma de la mayoría de las levaduras (cepas de Saccharomyces cerevisiae) que dispone el instituto alemán para la fabricación de diferentes cervezas tipo ale.

Estas levaduras son empleadas hoy en nuestro país mayormente por el creciente sector de cervezas artesanales.

El trabajo fue publicado en la revista Current Biology.

“Más allá de casos aislados, confirmamos que las levaduras domesticadas para hacer cerveza componen un gran grupo homogéneo que a la vez se puede dividir en tres subgrupos vinculados a diferentes tipos de cerveza: las de trigo, las inglesas e irlandesas (English–Irish Ale), y las alemanas (Alt/Kolsch), estas últimas muy específicas de ciudades alemanas como Düsseldorf y Colonia”, cuenta el investigador.

De acuerdo a Libkind, el hecho de que la producción de cerveza sea continua, a diferencia de la de vino que es estacional por estar atada a la cosecha de uva, hizo que la reutilización de las levaduras cerveceras sea mucho más intensa y por lo tanto su proceso de domesticación también, lo que generó la aparición de una mayor cantidad de variedades.

“Históricamente la producción de cerveza estuvo ligada a la selección que el maestro cervecero hacía entre los lotes previos de la crema que quedaba en el fondo de los toneles de fermentación para reutilizarla en los siguientes.

Esto lo hacía en función de su gusto personal, o sea de cuál consideraba él que había salido mejor, lo que disparó las variaciones en los procesos de domesticación y el surgimiento de una amplia diversidad de levaduras cerveceras”, cuenta Libkind.

Al secuenciar el genoma de las levaduras de cerveza ale y compararlo con las características genéticas tanto de levaduras silvestres de S. cerevisiae como de las usadas para hacer vino, pan y sake, los investigadores pudieron concluir que si bien las primeras conforman un grupo separado y homogéneo -con una historia de domesticación independiente- existen algunas cepas usadas actualmente para elaboración de cerveza que están más emparentadas genéticamente con grupos de levaduras usadas para la elaboración de otras bebidas alcohólicas. Según el investigador esto es el resultado de la constante búsqueda por innovar de la industria cervecera.


Diferentes tipos de levaduras, diferentes estilos de cervezas

Dentro del grupo de las ale, las de trigo son aquellas que se destacan por sus aromas a clavo de olor y/o banana, derivados de compuestos fenólicos. Esto se debe a que hay ciertos genes en las levaduras usadas para elaborarlas -presentes también en las silvestres y en las del vino- que les permiten producir dichos aromas y sabores.

“Aromas que en las cervezas alemanas o británicas son considerados un defecto por lo que con el tiempo se han ido seleccionando las levaduras que no los producen. Nosotros pudimos detectar que la razón que explica que ciertas levaduras no produzcan aromas fenólicos son mutaciones específicas que afectan directamente al funcionamiento de dos genes clave, PAD1 y FDC1”, cuenta Libkind.

El biólogo cuenta que en Alemania, donde el consumo de cerveza de trigo es muy importante, la innovación en la utilización de nuevas levaduras llevó a un caso llamativo:

“La más importante de las cervezas alemanas de este tipo usa una levadura denominada TUM 68 que, contrario a lo esperado, descubrimos que se asemeja genéticamente más al grupo de levaduras usadas para hacer Sake que al grupo de levaduras cerveceras.

Lo curioso es que lo alemanes usan una levadura que aparentemente es originaria de Asia, en lugar de una propia, para hacer una de sus cervezas más famosas”, señala el investigador.

Desde principios de la década del ’90 el Laboratorio del IPATEC provee levaduras y brinda diversos servicios tecnológicos y capacitaciones a productores nacionales de cerveza artesanal.

Recientemente fue responsable del descubrimiento de la levadura madre de la levadura Lager (Saccharomyces eubayanus) en los bosques patagónicos argentinos lo cual abrió nuevas oportunidades de transferencia tecnológica.

Por Miguel Faigón

CONICET


martes, 10 de mayo de 2016

Biotecnología aplicada a la elaboración de cervezas artesanales

Biotecnología aplicada a la elaboración de cervezas artesanales

Cultivo a escala piloto utilizando un biorreactor de la Planta de Bioprocesos. 
Foto: INTImedios

En busca de fortalecer la industria nacional, el Centro de Investigación y Desarrollo en Biotecnología Industrial del INTI está trabajando en un proceso de optimización de la producción y conservación de cepas cerveceras.

En Argentina el mercado de elaboración de cerveza artesanal viene creciendo a ritmo sostenido.

Según datos del Centro de Cata de Cerveza, se estima que existen 300 productores nacionales de esta típica bebida milenaria.

En un mercado que crece y demanda cada vez productos de mayor calidad, desde el INTI se trabaja en la puesta a punto de la conservación de una variedad particular de levadura utilizada para la obtención de cerveza de trigo artesanal.

Si bien en nuestro país la cerveza más conocida es la elaborada a partir de cebada, existe en el mercado otra amplia variedad entre las que se destacan aquellas producidas a base de trigo.

Estas cervezas originarias de Europa, en algunos casos, son producidas con cepas de levadura específicas que deben ser importadas en busca de asegurar la calidad y características típicas del producto final.

El trabajo surgió a partir de una solicitud de un productor pyme de una cerveza artesanal de tipo weiss -la cual posee un flavour especial-, que debía importar una variedad de levadura directamente de Alemania pero se le presentaban inconvenientes para su adquisición.

En este sentido, el empresario se contactó con el Centro de Biotecnología Industrial del INTI, con el fin de buscar soluciones para este inconveniente.

Desde ese momento, los profesionales del INTI comenzaron a trabajar en un nuevo proceso con el objetivo de multiplicar y conservar esta variedad particular de levadura llamada Saccharomyces cerevisiae.

“La idea es que el productor pueda generar y mantener su propio banco de levaduras para independizarse de la importación”, resaltó la doctora María Laura Matos, coordinadora de la Planta de Bioprocesos del Centro INTI-Biotecnología Industrial.




Un banco celular para las pymes

El trabajo comenzó con una pequeña muestra de la levadura de interés, que el productor acercó al Laboratorio.

Una vez realizados los controles de calidad y pureza, se preparó un “banco celular” (o cultivo inicial) para mantener las características biológicas y productivas de la cepa original.

Luego se exploraron distintas estrategias que permitieran el crecimiento y la adaptación de la cepa al medio de cultivo en el cual se iba a fermentar.

“En ensayos de laboratorio, al ver que el crecimiento de los microorganismos en el medio tradicional era lento, decidimos utilizar al mosto como medio de cultivo alternativo.

El cambio permitió que la reproducción de los microorganismos fuera mucho más rápida”, sostuvo Matos.

“El mosto es el producto resultante de la maceración de la malta de cereal, normalmente cebada o trigo, donde se consigue la degradación del almidón y de las proteínas de grano.

Es rico en nutrientes debido a que contiene aminoácidos, proteínas, azucares, una mezcla de varias vitaminas, minerales y algunos metales que ayudan al crecimiento de esta levadura particular”, afirmó Mariel Melfi, profesional del Centro de Biotecnología del INTI, quien desarrolló este trabajo en su tesis “Optimización en la producción de Saccharomyces cerevisiae para elaboración de cerveza artesanal”.

Posteriormente el microorganismo se hizo crecer durante 24 horas en un biorreactor, equipo que provee el ambiente adecuado y controlado para propiciar el crecimiento de células.

Una vez que se llegó a la calidad y cantidad de células viables que se buscaba, se extrajo el cultivo y se centrifugó para separarlas del mosto residual.

Las células que se obtuvieron del proceso (que se encuentran en condiciones ideales para la producción de cerveza) fueron controladas y acondicionadas con crioprotectores, y posteriormente conservadas en un ultrafreezer a una temperatura de -86° C.

“Ahora lo que queremos evaluar es la posibilidad de realizar la conservación de las levaduras en un freezer hogareño, que generalmente alcanza una temperatura de hasta -20°C”, anuncian las referentes del Laboratorio.

Una vez que esto se logre, los productores podrán generar y mantener su propio banco de levaduras en sus plantas productoras y asegurar la calidad de la cepa durante todo el proceso.



Un centro tecnológico al servicio de la industria

El Centro de Biotecnología Industrial presta asesoramiento para empresas de diversos sectores.

Dentro de su oferta cuenta con la prestación del servicio de “generación y conservación de bancos celulares” destinados a desarrollos tecnológicos y productivos.

Adicionalmente brinda asistencia en la identificación molecular de microorganismos.

Estos y otros ensayos se realizan en la planta de Bioprocesos perteneciente al Centro, que cuenta con un equipamiento de alta tecnología relativo a las áreas de cultivo celular, purificación y control de calidad en varias escalas de proceso.

Cabe destacar que todos los trabajos se realizan bajo Buenas Prácticas de Manufactura, en áreas limpias donde el acceso del personal es restringido y las condiciones ambientales son controladas.

Pablo Cid - Florencia Salgueiro
inti.gob.ar

viernes, 15 de enero de 2016

La impresión 3D permitirá el diseño personalizado de alimentos

La impresión 3D permitirá el diseño personalizado de alimentos

El Ministerio de Ciencia junto al Grupo Arcor S.A., realizó un informe acerca del estado de situación de la tecnología de impresión 3D en la industria alimenticia.

Así lo afirma un estudio de vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva realizado por el Ministerio de Ciencia y Arcor para relevar el estado del arte de dicha tecnología en relación a la producción de alimentos.

La tecnología de impresión 3D está más cerca de nuestra vida cotidiana de lo que pensamos.

Es por esto que el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, a través del Programa Nacional de Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva (VINTEC), junto al Grupo Arcor S.A., se propuso realizar un informe acerca del estado de situación de la tecnología de impresión 3D en la industria alimenticia, con el fin de identificar su matriz tecnológica y relevar información respecto a los aspectos científicos, tecnológicos y comerciales.

La impresión 3D abarca diferentes tecnologías de manufactura que permiten crear objetos a partir de un modelo digital.

La mayoría de ellas funcionan añadiendo finas capas de material hasta completar el producto.

Hoy en día es considerada como un nuevo paradigma tecnológico, ya que sus potencialidades de aplicación atraviesan una amplia gama de actividades productivas y sociales.

Se cree que la impresión 3D podría modificar radicalmente la industria manufacturera, ya que su utilización para la fabricación de un producto final introducirá grandes cambios en los modos de producir, diseñar, distribuir y comercializar bienes.

Además, dadas sus características, permitiría un grado de personalización de objetos antes impensado, propiciando la producción a demanda y de piezas únicas.

En este contexto, el estudio de la cartera de Ciencia concluyó que la impresión 3D de alimentos podría proporcionar en el futuro una solución de ingeniería para el diseño personalizado de alimentos y el control de la nutrición a medida.

Así, se convertiría en una herramienta de creación de prototipos para facilitar el desarrollo de nuevos productos alimenticios, con el potencial para volver a configurar una cadena de suministro de alimentos a demanda.

La impresión 3D permitirá el diseño personalizado de alimentos

El campo de aplicación de la impresión 3D en los alimentos podría ser muy amplio, ya que se puede utilizar en el diseño, decoración, o para la impresión de moldes, matrices y prototipado, entre otros fines.

El impacto de esta tecnología en la industria alimenticia se estima será significativo, ya que le brindará al consumidor la posibilidad de decidir en aspectos de personalización, nutrición, desarrollo de nuevas texturas y formas, producción flexible y on-demand (a demanda), conveniencia y experiencia social.

El informe sostiene también que el campo de aplicación de la impresión 3D en los alimentos podría ser muy amplio, ya que se puede utilizar en el diseño, decoración, para la producción de bajo volumen, para la impresión de moldes, matrices y prototipado, para la nutrición personalizada y otras aplicaciones como la impresión de alimentos en vuelos comerciales.

Gracias a estas tecnologías, acceder a comidas adaptadas a cada persona, utilizando sus datos fisiológicos, sus necesidades nutricionales o sus gustos ya no será una visión futurista sino que podrá ser parte de la realidad.

En Argentina, el desarrollo de la impresión 3D es similar a lo que se observa a nivel mundial.

Sin embargo, aún no existen en el país proyectos o emprendimientos referidos a la producción de alimentos por estos medios.

En este sentido, uno de los desafíos se refiere a los volúmenes de fabricación necesarios para alimentar a la población, ya que las velocidades actuales de esta tecnología no pueden ser consideradas a nivel industrial.

Por otro lado, la creación de materias primas alimenticias que permitan su uso en procesos de fabricación aditiva, manteniendo sus propiedades nutricionales, organolépticas y de conservación, representa otro reto sobre el cual trabajar y en donde nuestro país y sus industrias pueden desempeñar un rol preponderante.

Para acceder al estudio completo ingrese aquí.

La impresión 3D permitirá el diseño personalizado de alimentos

La impresión 3D permitirá el diseño personalizado de alimentos.


Acerca del Programa Nacional de Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva (VINTEC)

La iniciativa pertenece a la Dirección Nacional de Estudios de la Subsecretaría de Estudios y Prospectiva, dependiente de la Secretaría de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia.

El Programa busca promover, sensibilizar y gestionar actividades de vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva (VTeIC) en grandes empresas, Pyme, asociaciones empresariales, entidades gubernamentales, universidades y organismos públicos y/o privados de investigación.

La vigilancia tecnológica es el proceso que detecta información relevante sobre tendencias, novedades de clientes, invenciones y potenciales socios y competidores.

Por su parte, la inteligencia competitiva se ocupa del análisis, tratamiento de la información, evaluación y gestión de los procesos de decisiones estratégicas dentro de las empresas e instituciones.

Estas herramientas permiten reducir los niveles de riesgo y complejidad existentes en los procesos de innovación, y propician la generación de bases sólidas para el establecimiento de conductas de competitividad sustentables.

Mincyt

sábado, 19 de diciembre de 2015

Discurso Encuentro de Cierre de Año de las Cuatro Cadenas


Los presidentes de las Cuatro Cadenas de Valor. David Hughes (Argentrigo), Luis Arias (Asagir), Aníbal Ivancich (MAIZAR) y Rodolfo Rossi (ACSoja).

En nombre de las 4 cadenas de valor ACSOJA, ARGENTRIGO, ASAGIR y MAIZAR tengo el honor de darles la bienvenida a nuestro encuentro de fin de año.

El país se encuentra en un punto de inflexión.

Una nueva etapa comienza.

Esperamos revertir lo que se hizo mal y dar nuevo impulso a aquellas cosas que funcionaron bien.

El sector agroindustrial tiene por delante un rol central en este proceso que llena de esperanza a todos los que trabajan, invierten y creen en la Argentina.

El resultado de las elecciones conlleva un cambio anímico positivo y la visualización de un mejor ambiente político y económico.

El cambio institucional que se producirá en los próximos días ofrece una oportunidad que no podemos ni queremos desaprovechar.

En los últimos años el sector fue continuamente discriminado y su agenda de crecimiento dejada de lado.

Se abusó del empleo de políticas públicas que buscaban satisfacer objetivos de cortísimo plazo, desincentivando las inversiones claves para la generación de valor agregado e imposibilitando un desarrollo equilibrado.

En múltiples oportunidades aconsejamos y propusimos, infructuosamente, medidas para que la fuerza productiva pueda ser utilizada en su máxima expresión y así dar nuestra mayor contribución al desarrollo de la Argentina.

Las consecuencias de las políticas que se llevaron a cabo están a la vista.

El área sembrada ha disminuido, se ha demorado la incorporación de nuevas tecnologías, el recurso suelo se ha deteriorado, no se han podido llevar a cabo técnicas y procesos eficientes, se han perdido empleos, hay una alta capacidad ociosa de nuestra agroindustria y numerosas empresas y productores han ido a la quiebra. Tendremos que recorrer un nuevo camino para hacer las cosas mejor desde el punto de v ista social, ambiental y económico.

El sector agroindustrial argentino se caracteriza por su alto dinamismo, por poseer fortalezas productivas y comerciales, un alto potencial para generar innovaciones y adaptarse a los cambios.

Todo ello apoyado en una sólida institucionalidad privada y pública, que cuenta con más de un siglo y medio de experiencia exitosa de funcionamiento.

Esta casa que hoy nos aloja, la Bolsa de Cereales, es el más claro ejemplo de esto.

Por eso, desde las Cadenas de Valor queremos promover un ámbito de diálogo constructivo entre las principales instituciones y empresas del sector agroindustrial, con una mirada de largo plazo, que nos permita mejorar la situación de las cadenas en general y de las empresas y trabajadores en particular.

Todo esto sin perder de vista la concreción de nuevosy ambiciosos proyectos.

Nos ponemos a disposición para colaborar, para buscar acuerdos sobre los principales temas que hacen al desarrollo del país y del sector agroindustrial y para llevar adelante las acciones necesarias que posibiliten un verdadero salto productivo.

Estamos comprometidos con la producción y comercialización sustentable de alimentos sanos, inocuos y de calidad, cuidando la salud del trabajador rural, de su familia y de la sociedad en su conjunto.

Hemos hecho grandes avances en la concientización para el uso de Buenas Prácticas Agrícolas.

Queremos un suelo fértil, agua y aire limpios y seguimos trabajando en ello desde las Cadenas, en conjunto con otras instituciones, empresas y organismos públicos.

Pero es necesario establecer nuevos consensos e incluso legislar sobre temas claves que involucran a toda la sociedad, como las normas para el uso del suelo, aplicaciones de fitosanitarios en áreas periurbanas, el manejo de envases y los residuos de insecticidas en granos.

Esta última, una problemática que está provocando inconvenientes comerciales en varios de nuestros productos exportados.

También es indispensable establecer un criterio único, consensuado, actualizado y equilibrado que resguarde la inversión tecnológica en semillas, respete la propiedad intelectual y fomente nuevas inversiones haciendo posible además que todos los productores y consumidores argentinos puedan verse beneficiados por los avances de la ciencia.

Estamos convencidos de que parte del éxito de esta nueva etapa depende del abordaje responsable y estratégico que los poderes del Estado hagan de la actividad agroindustrial. Necesitamos que el Estado recupere su rol constructivo para con los temas de las Cadenas Agroindustriales.

Somos socios en el proyecto de hacer crecer al país.

La amplia distribución geográfica de nuestra actividad nos da la capacidad de generar nuevas fuentes de trabajo en distintas regiones del país.

Esto, sumado a nuestra capacidad de generar divisas e inversiones, nos hace motor de crecimiento.

Sabemos que la nueva etapa transitará una coyuntura económica internacional menos amigable que la que tuvimos en los últimos años.

El llamado “viento a favor” amainó. La oportunidad que brindó la suba impactante de los precios de las materias primas se desaprovechó.

Hoy esos precios son el pasado y enfrentamos una realidad más parecida a los años previos a aquel 2007, cuando comenzaron las discriminaciones en contra del agro, con el falaz argumento de transferir excedente agrario a otros sectores, empleando las políticas más desacertadas, las que fueron permanentemente cuestionadas desde este atril al mismo tiempo que se propusieron soluciones a dichas distorsiones.

El cambio es posible, y para ello consideramos prioritario la implementación de políticas activas y permanentes a los efectos de impulsar el desarrollo sustentable y sostenible de las Cadenas de Valor.

Para lograr estos objetivos, debemos hacer hincapié en la incorporación de tecnología, en el aumento de la eficiencia en la utilización de insumos, en el incremento de la productividad, en la agregación de valor y en la diferenciación de productos, con todo el futuro que hoy nos presenta la bioeconomía.

En este sentido valoramos la contribución que les cabe, al MinCyT, al INTA, al CONICET, las universidades, y a todos aquellos organismos con actividad en Ciencia y Tecnología.

Para lograr el desarrollo del agro y sus industrias se requieren, fundamentalmente, reglas de juego claras, otorgando previsibilidad y seguridad jurídica, con el objetivo de promover la inversión y el crecimiento, estabilidad macroeconómica y monetaria, equilibrio y federalismo fiscal, y adecuadas políticas cambiarias, son indispensables.

El Estado no debe asfixiar a la actividad privada imponiéndole distorsiones de precios relativos o trasladándole sobrecostos de una estructura pública ineficiente o innecesaria a través de una alta carga fiscal.

Por ello es necesario eliminar las restricciones al comercio y reducir la presión fiscal, que generan ineficiencia en la asignación de los recursos y desincentivos a la producción de bienes y servicios.

Celebramos la decisión de eliminar ROEs y Derechos de Exportación, como así también, aunque insuficiente, principalmente para aquellas zonas distantes de los puertos, la reducción anual del 5 % para soja hasta llegar a cero.

El país se encuentra en una situación crítica de divisas y nuestras Cadenas de Valor cuentan con un potencial exportador enorme como para regenerarlas en un corto plazo.

La Argentina necesita mejorar su competitividad y re-insertarse en los mercados internacionales.

Es fundamental para lograrlo la participación activa de embajadas y agregadurías argentinas y promover una mayor integración al mundo.

Tenemos varios ejemplos exitosos de otros países en los que hubo una eficiente asociación público privada para el desarrollo y la conquista de nuevos mercados, en particular para productos procesados.

En este sentido debemos trabajar en una agenda internacional, que facilite y sustente el acceso a los mercados, incluyendo negociaciones que involucren organismos genéticamente modificados, nuevas técnicas de mejora genética, mínimos niveles de residuos, impuestos a la importación de nuestros productos y la aplicación de derechos compensatorios en el caso del biodiesel.

Junto con Brasil, Paraguay y Uruguay somos los principales exportadores netos de alimentos del mundo y no estamos actuando en conjunto en las negociaciones internacionales.

Creemos que es indispensable relanzar el Mercosur con este nuevo objetivo.

Las cuatro Cadenas estamos integrando el Grupo de Países Productores del Sur (GPS) junto a otras entidades del sector privado de los cuatro países para lograr una integración en políticas sanitarias, de infraestructura y en todas aquellas acciones que nos permitan concretar estas metas.

Ofrecemos los trabajos realizados y toda la colaboración para que este desafío pueda alcanzarse cuanto antes y podamos ver que el Mercosur cumpla con sus objetivos fundacionales.

Además, y con el ánimo de interactuar con el mundo, participamos en la ISGA, la Alianza Internacional de Productores de Soja, Maizall, la Alianza Internacional del Maíz y en la ISA, Asociación Internacional de Girasol.

Se debe promover el uso de los mercados institucionalizados de derivados como los futuros y opciones, los cuales constituyen la mejor y más eficiente forma de protección ante las variaciones de precios, a la vez que proveen una herramienta de cobertura a los agentes que intervienen en ellos.

Además, industrializando granos y oleaginosos logramos pasar de una casi total dependencia de pocos o únicos destinos a una gran diversificación de mercados.

Argentina debe invertir en infraestructura vial para poder afrontar la creciente demanda, local y mundial, de manera eficiente. Por otro lado, hace falta invertir en la red ferroviaria ya que es fundamental para el desarrollo de las zonas más alejadas de los puertos.

También es menester mejorar la hidrovía Paraná-Paraguay-Río Uruguay ya que permitiría mayores volúmenes trasportados por barcazas, ahorrando fletes y facilitando la integración regional.

Es indispensable diseñar un adecuado decreto reglamentario para la Ley de Ferrocarriles Argentinos promulgada en el 2015 y que permite el acceso abierto por primera vez en Argentina.

Para ser el “supermercado del mundo” debemos promover el uso de energías renovables, el desarrollo sustentable, y el cuidado de los recursos naturales.

Confiamos en que el nuevo Gobierno actuará usando “faros largos”, buscando el interés común, reservando al presupuesto público la tarea de promover una infraestructura más eficiente y una deseable equidad social con pobreza cero.

Sólo así será posible que, teniendo capacidad para producir importantes excedentes exportables de alimentos, no suframos la vergüenza de la pobreza, la desnutrición infantil y el hambre que todavía nos humilla, en una Nación que dispone de tantos recursos pero que no ha encontrado el modo eficiente de organizarlos.

Pedimos que nos ayuden a recuperar nuestra capacidad para trabajar con el mayor esfuerzo y desplegar nuestro potencial inversor, en la recuperación de la economía argentina y su desarrollo social y humano, entendiendo que ello implica el fortalecimiento de nuestras instituciones y el crecimiento de las empresas que hacen su aporte genuino a la economía nacional y mundial.

Son nuevos tiempos. Confiamos en la capacidad de los argentinos para unirnos y concretar el ideal de país que -estamos seguros- todos tenemos en el corazón. Un país que crezca en forma sustentable, con justicia, con inclusión, sin hambre y con capacidad para cumplir los sueños de todos.

Como Cadenas de Valor que integran a los principales actores de la producción, la industria, los insumos, la ciencia, la tecnología y el comercio agrícola de la Argentina tenemos el desafío de encontrar los equilibrios que nos permitan seguir aumentando nuestro capital social y reiteramos nuestra oferta de colaboración a las nuevas autoridades, a las que recibimos con el compromiso de trabajar siempre por el bien de la Patria.

Queremos dejar cerrada una etapa de demandas insatisfechas y bajo crecimiento relativo de acuerdo a nuestro potencial, estigmatizada como la “crisis campo-gobierno”, para inaugurar entre todos una etapa superadora, basada en el consenso, la sinergia, el diálogo, el trabajo y la paz.

Convocamos para esta tarea a todos y a cada uno de los actores de cada eslabón de nuestras cuatro Cadenas de Valor.

Allí, en cada punto del país, donde la agricultura constituye una importante actividad, donde la comunidad observa ansiosa la evolución de la actividad productiva, sus miembros confían en que, iniciada una nueva etapa, los servicios y la producción, comercialización e industrialización de nuestros productos, derramen sobre ellos, riqueza y consecuentemente el bienestar que merecen.

Sinceramente esperamos que, en la reunión anual de las cuatro Cadenas, en 2019, podamos felicitarnos autoridades y todos los eslabones de las Cadenas aquí presentes, por el éxito de cuatro años de logros conjuntos y proponernos nuevas y más ambiciosas metas.



viernes, 16 de octubre de 2015

Día Mundial de la Alimentación: generar impulso para acabar con el hambre

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La celebración en Expo Milán pide mayor protección social y sistemas alimentarios más equitativos

16 de octubre de 2015, Roma - Diversas figuras clave en la lucha mundial contra el hambre se reunieron hoy en la Expo de Milán para celebrar el Día Mundial de la Alimentación -que coincide con el 70 aniversario de la fundación de la FAO- e instaron a intensificar los esfuerzos para erradicar el hambre y mejorar la forma en que producimos y consumimos los alimentos.

El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, agradeció a los agricultores, pescadores, silvicultores y otros trabajadores de los sectores alimentario y agrícola en el mundo su contribución al "increíble logro" de haber incrementado la producción de alimentos para todos, a pesar de que la población mundial se ha triplicado desde 1945.

 Con cerca de 800 millones de personas que aún sufren subalimentación, nos enfrentamos a dos grandes desafíos, afirmó ante los dignatarios reunidos -entre ellos el Presidente de Italia, Sergio Mattarella, el de Eslovenia Borut Pahor, y la Reina Letizia de España, Embajadora especial de la FAO para la nutrición.


 "En primer lugar, tenemos que convertir rápidamente la mayor disponibilidad de alimentos en una mejor nutrición para todos. En segundo lugar, debemos acelerar la transición de la producción y consumo de alimentos hacia sistemas verdaderamente sostenibles", señaló Graziano da Silva.

 "Una buena alimentación -añadió- es una de las mejores fuentes de crecimiento económico y contribuye a la paz y la estabilidad".

 Refiriéndose al tema del Día Mundial de la Alimentación de este año La protección social y la agricultura: romper el ciclo de la pobreza rural, aseguró que "la producción y el crecimiento económico no resuelven por sí solos el problema, si las personas que pasan hambre continúan excluidas. India, Brasil, Etiopía y otros países nos demuestran que empoderar a las personas muy pobres para que compren alimentos puede ser una vía asequible para erradicar el hambre".


ANUNCIO DMA 2015


 "Los países industrializados hicieron lo mismo para acabar con el hambre generalizada tras la Segunda Guerra Mundial", subrayó. "El programa de cartillas alimentarias en los Estados Unidos de América es uno de los mejores ejemplos".

 La protección social permite que las personas que pasan hambre se "empoderen para escapar de ella con su propio esfuerzo, y lleven una vida digna y productiva", según el responsable de la FAO.

 "Más que falta de alimentos, el hambre es una terrible injusticia", afirmó por su parte el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en su discurso. "Estamos aquí para crear un movimiento global para erradicar el hambre. Tenemos que forjar nuevas alianzas y concebir mejores formas de trabajar".

 El Secretario General de la ONU hizo hincapié en la magnitud de las pérdidas y el desperdicio de alimentos, estimados en un tercio del total de los producidos a nivel mundial. "Todo el mundo sabe que el desperdicio es una vergüenza", dijo.


  El Papa elogia la labor de la FAO sobre la protección social

 En un mensaje el Papa Francisco afirmó que el hambre se debe por una parte a un "reparto injusto de los frutos de la tierra" y también a un desarrollo agrícola inadecuado, motivando que el mandato de la FAO sea más urgente que nunca.

 El Pontífice advirtió que los nobles ideales no serán suficientes, ya que los repartos injustos generan violencia de una forma u otra.

"Tal vez la verdadera pregunta -afirmó- es si aún resulta posible concebir una sociedad en la que los recursos están en manos de unos pocos, mientras que los menos favorecidos se ven obligados a conformarse únicamente con las migajas".

 Las ayudas a los ingresos básicos pueden aumentar la resiliencia de las personas más vulnerables y permitirles hacer un mejor uso de sus escasos recursos, lo que a su vez puede posibilitar que todo el mundo entienda el "verdadero significado de la utilización sostenible de los recursos naturales", concluyó el Papa.

 

 Acción conjunta y compromisos personales

 "Los alimentos y el agua son el lenguaje universal de los seres humanos", indicó Sergio Mattarella, Presidente de Italia -que alberga la sede de la FAO desde 1951-, en su discurso inaugural del Día Mundial de la Alimentación.

 "Alimentar al planeta es esencial para la paz", afirmó Mattarella. "Solamente la acción conjunta puede garantizar la seguridad alimentaria y la utilización sostenible de los recursos naturales. La acción unilateral no da buenos resultados".


 En el evento de hoy participaron también como ponentes los Ministros de Asuntos Exteriores y Agricultura de Italia, el Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) Kanayo F. Nwanze, la Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) Ertharin Cousin y el alcalde de Milán, Giuliano Pisapia.

 Alcanzar los nuevos objetivos de desarrollo sostenible -y convertirse en la Generación Hambre Cero- depende en última instancia de todos, y no solamente de los gobiernos, afirmó Graziano da Silva al elogiar la Carta de Milán y la temática de la Expo de Milán, centrada en la alimentación.


 Los ciudadanos pueden celebrar el Día Mundial de la Alimentación asumiendo "compromisos personales como, por ejemplo, comer sano, reducir el desperdicio de alimentos y ayudar a los demás", concluyó el Director General de la FAO.

fao.org


viernes, 29 de mayo de 2015

Alimentos saludables con impronta incaica y oriental

Quinoa

Investigadores del Consejo buscan fomentar la presencia de quínua, cañihua y algas en las comidas. Fotos quínua: gentileza de Franco Villagra.

Desde Córdoba intentan revalorizar cultivos usados por los pueblos originarios de Latinoamérica para enriquecer los alimentos tradicionales, mientras que en Puerto Madryn, provincia de Chubut, buscan resignificar y utilizar provechosamente un alga invasora.

La mesa precolombina

La quínua -Chenopodium quínoa- y la cañihua -Chenopodium pallidicaule- son semillas de dos plantas catalogadas dentro de los pseudo-cereales.

Datan de 5 mil años antes de Cristo y pueden subsistir en los más diversos climas, suelos y alturas.

Fueron la base alimenticia de las culturas incaicas y “si bien circulan muchas creencias populares en torno a sus propiedades nutricionales, no había investigaciones científicas actuales”, explica María Eugenia Steffolani, investigadora asistente del CONICET en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos Córdoba (ICYTAC, CONICET-UNC).

A partir de la conquista, la hegemonía de los consumos europeos fue reemplazando estos cultivos y desplazándolos a favor del trigo. Es por esto que en el presente la quínua y la cañihua sólo se producen a muy pequeña escala en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el norte de Chile y Argentina.

Cultivos de quinua

Los productos de panificación y pastelería en base a harina de trigo son aceptados por los consumidores debido en gran parte a la esponjosidad que se obtiene a partir de las proteínas del gluten.

Si bien las harinas –es decir la molienda- de quínua y cañihua no consiguen estas características tan buscadas, sí poseen un alto valor nutricional.

Entonces, uno de los puntos de la investigación conducida por Steffolani busca combinarlas a fin de incrementar el valor nutricional de productos a base de cereales.

El primer paso fue caracterizar físico-químicamente las propiedades de las harinas de estas semillas.

Por un lado determinaron que son ricas en proteínas, fibras, minerales y vitaminas.

Además se estudió el almidón de estas moliendas y se determinó que “tiene buenas propiedades espesantes, de viscosidad y retención de agua, por lo que podría emplearse como aditivo alternativo, aunque no alcance los parámetros alcanzados por el almidón de trigo en estos puntos”, agrega la investigadora.

Por otro lado estudió sus proteínas. “La quínua tiene alrededor del 14 por ciento de proteínas –poco más que el trigo- y la cañihua un 18.

Esto es interesante desde por el punto de vista del consumo directo de harinas o semillas, pero también por la posibilidad de emplear aislados proteicos de quínua o cañihua como agregado en otros alimentos”, explica la científica.

También comprobaron que estas semillas tienen una composición de aminoácidos esenciales muy completa y que, en particular, dos variedades estudiadas de quínua son tan nutritivas en este punto como la leche y el huevo para niños en edad escolar.

Además no poseen aminoácidos limitantes, es decir que sus proteínas incluyen todos los aminoácidos esenciales –o sea aquellos que el organismo no puede producir- en cantidades suficientes para esa etapa del desarrollo, según lo estipulado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

Como un segundo paso se propuso incorporar estos cultivos en alimentos.

Por un lado, desarrollaron galletas sustituyendo el 15 y el 25 por ciento de harina de trigo por harina de alguna de estas semillas.

“Así logramos aumentar la cantidad de proteínas y de fibra dietaria -principalmente con cañihua-, manteniendo la calidad tecnológica”, cuenta la investigadora.

Por otra parte, se elaboraron barritas de cereales light, reemplazando en una formulación clásica el arroz crocante por semillas de quínua.

“Probamos con 5, 10 y 15 por ciento del total de la barrita.

Realizamos un análisis sensorial y ni con el porcentaje más alto la aceptabilidad se redujo, manteniéndose prácticamente igual que la que no tenía quínua”, comenta Steffolani.

Se mejoró la cantidad de proteínas y de fibra de las barras de cereal.

Además, presentaron una menor digestibilidad de almidón lo que llevaría a un aumento más lento de glucosa en sangre luego de su consumo, característica fundamental de los alimentos aptos para pacientes con diabetes tipo II.

Al no poseer gluten también pueden ser consumidas por celíacos.

Finalmente se comprobó que pueden ser producidas comercialmente y a gran escala.


La mesa oriental

Undaria pinnatifida viajó de intrusa en un barco coreano hace más de veinte años y hoy tiñe de verde grandes extensiones de la costa patagónica.

Es un alga invasora y ha causado más de un dolor de cabeza a autoridades, pescadores y buzos.

Modifica el ecosistema, afecta a otras algas y obstruye las entradas a las cuevas del salmón; su dispersión y la cobertura del fondo marino además perjudican la práctica de buceo y el olor que desprende al pudrirse en la costa afecta sensiblemente al turismo.


En el abanico de soluciones posibles, Fernando Dellatorre, investigador asistente del CONICET en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), propone aprovecharla como producto comestible.

El científico es productor de Wakame, un alimento típicamente oriental a base del alga Undaria que aporta una gran cantidad de beneficios nutricionales a la dieta de las personas.

“Si bien en Argentina no se acostumbra a cocinar alimentos a base de algas, creemos que empieza a existir en nuestro país una tendencia hacia el consumo saludable”, explica.

Dellatorre asegura además que las propiedades del alga resultan favorables para múltiples emprendimientos.

“Se utiliza como suplemento para comida balanceada de diferentes especies, principalmente de cerdo y aves de corral y para suplementación nutricional humana, para lo cual se fabrican harinas de alga muy bien procesadas para incluirlas en comprimidos”.

En cuanto a su producción como alimento, el Wakame aporta a la dieta, vitaminas A y B y minerales como yodo, calcio, potasio y magnesio.

Pero lo que impulsa al científico para la fabricación son las condiciones que imprime la ciudad de Puerto Madryn en cuanto a gran la disponibilidad de la materia prima, que garantiza un producto orgánico, sano y de fabricación nacional, y la existencia de una mano de obra con experiencia para la recolección de recursos bentónicos.

“Estas características locales posibilitaron el desarrollo junto a otros colegas de una pequeña empresa que ofrece durante todo el año un producto de calidad que se cosecha durante tres meses y se almacena y distribuye durante los nueve meses siguientes”, comenta.

conicet.gov.ar